
El comportamiento predador y de forrajeo de las hienas marrones es observado en las colonias reproductoras terrestres de lobos marinos del Cabo
- Asesorar sobre la disponibilidad, condición y accesibilidad de lobos marinos para las hienas marrones.
- Evaluar la importancia de la costa para la abundancia, movimiento y costo energético de la hiena marrón.
- Determinar los factores que influencian el presupuesto de tiempo relativo de forrajeo para las hienas marrones.
- Asesorar sobre las preferencias alimenticias de las hienas marrones.
- Examinar el consumo de presas por parte de las hienas marrones.
Las observaciones comportamentales y de mortalidad de cachorros son registradas en las diferentes colonias reproductoras terrestres. Los datos sobre los movimientos de las hienas marrones en eñ área son obtenidos a través del uso de collares de telemetría GPS.

El recurso alimenticio representado por los cachorros vivos de lobos marinos está disponible a lo largo de todo el año. Pero al incrementarse el tamaño y movilidad de los cachorros, así como la atención brindada por las hembras adultas, puede finalmente repercutir en el comportamiento de forrajeo de la hiena marrón.
Durante la temporada de cachorros de lobo marino (Noviembre a Enero) existe una gran disponibilidad de cachorros muertos disponibles para carroñear y estos representan una forma fácil y segura de obtener alimento.
Los resultados de este estudio en desarrollo han mostrado que las hienas marrones prefieren matar cachorros en lugar de utilizar la carroña disponible. La tasa de predación no está relacionada a la disponibilidad de carroña, pero el número absoluto de matanzas estuvo positivamente correlacionado con la densidad de cachorros de lobo marino. El incremento en la densidad de cachorros de lobo marino llevó a un incremento en la tasa de captura de las hienas marrones y en la eficiencia de caza de las mismas. Además la sobre-abundancia de presas fáciles y vulnerables llevo a una matanza en exceso (“surplus killing”).
Sin embargo, las hienas marrones forrajearon oportunísticamente mediante carroñeo, captura y matanza de cachorros de lobo marino en proporción a su ocurrencia en la colonia, y por ende causaron un impacto adicional en la mortalidad de cachorros por no solo elegir el exceso de cachorros condenados. Las hienas marrones prefirieron consumir las presas más pesadas y grandes, pero una gran proporción las presas capturadas por las hienas marrones fue solo parcialmente consumida. La selectividad fue incrementada en relación a la densidad de cachorros, y los tiempos insumidos en el manejo y consumo del alimento por ítem presa disminuyeron notablemente.
Aunque los chacales de lomo negro sobrepasan notoriamente en número a las hienas marrones y son sus mayores competidores en las colonias de lobos marinos, estos no influenciaron la estrategia de forrajeo de las hienas marrones.
Futuras observaciones del comportamiento alimentario de las hienas marrones fuera de la temporada de cachorros y llevados a cabo en la noche podrían conducir a relevar interesante información adicional sobre las adaptaciones en el comportamiento de forrajeo y predador a cambios en el comportamiento de los lobos marinos, abundancia y vigilancia.